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LA IMAGEN DEL MAESTRO

   

  El maestro zen Tisen Deshimaru cuenta que el escultor Kanyasu quiso hacer una talla suya en madera de tamaño natural, en postura meditativa de “zanzen” como el Buda para presentarla en un concurso, y él se presentó a ello.

   Corrían tiempos guerreros, a punto de estallar la guerra chino-japonesa de 1937, y sin embargo en medio de aquel ambiente esa talla pacífica ganó el primer premio.

   El escultor era muy pobre y no había podido pagarle nada a Deshimaru por haber posado para él, y en agradecimiento le regaló la talla de él mismo.

   Deshimaru vivía en una casa muy pequeña de una sola habitación, y colocó la talla que lo representaba de su propia imagen. Le resultaba intolerable sentirse vigilado por sí mismo en postura tan austera, y por fin se deshizo de la talla premiada regalándola a la universidad de Komazawa.

   Todos tenemos una imagen de nosotros mismos en un rincón del cuarto de nuestra alma.  Deshagámonos de ella para encontrarnos a nosotros de verdad.

anecdotas y reflexiones