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libros y textos marianos

EL DOCTOR DE LA INMACULADA

 

Nació en torno al 1265 en la aldea de Duns junto a Berwicck, Escocia y tomó el nombre de su misma patria nativa, aunque su progenitor le puso el nombre de Juan. Entró en la Orden de los Frailes Menores en 1280 y fue ordenado sacerdote en 1291. Por sus óptimas cualidades tanto intelectuales como espirituales fue enviado a frecuentar el curso doctoral en la Universidad cíe Paris con­siderada por todos como el centro docente más famoso de Occidente.

El 26 de marzo, Duns Escoto recibe el título doctoral del que gozaría poco dada su muerte prematura. De su enseñanza en París merece destacarse la histórica disputa sostenida en el Aula Magna en 1307 sobre la Inmaculada Concepción de la Virgen María, doctrina que defiende con ardiente celo y solidez de argumentos. Los pocos meses transcurridos en Colonia son muy intensos y fructíferos. Agotado por sus trabajos y difíciles viajes falleció el 8 de noviembre de 1308 cuando contaba 43 años.

 Fue llamado Doctor Sutil por la agudeza penetrante de sus pensamientos filosóficos y teológicos, pero también se ganó el apelativo de Doctor Mariano por su profunda devoción y su defensa tenaz del privilegio de la Inmaculada Concepción de María.

Actualmente sus restos se conservan en un elegante y sencillo sarcófago de la Iglesia de los franciscanos de Colonia, meta continua de peregrinaciones. Entre sus diferentes motivos decorativos se reproduce esta antigua inscripción: Escocia me engendró (Scatia me genuit) / Inglaterra me recibió (Anglia me suscepit) /Francia me enseñó (Gallia de ducuit) / Colonia me conserva (Colonia me tenet). La primitiva inscripción sobre la tumba rezaba así: "Se ha cerrado este arroyo, considerado fuente viva de la iglesia. Maestro de justicia, flor de los estudios y arca de la sabiduría. De ingenio sutil, desvela los misterios de la escritura. Fue raptado al cielo a una edad temprana. Acordados de Juan, guía del clero, luz del claustro y de la verdad, y apóstol intrépido".

Su proceso de beatificación y canonización, por conflictivos avatares históricos, duró seis siglos y ha sido el más largo que se conoce.

 Finalmente el 6 de julio 1991 Juan Pablo II reconocía, en virtud de un solemne Decreto, su fama de santidad y virtudes heroicas, confirmando su culto inmemorial en varios países, sobre todo en Colonia y Edimburgo. Fue beatificado el 20 de marzo de 1993, y el Papa resaltó en la homilía " la fuerza persuasiva de su santidad de vida y su calidad de Maestro para la iglesia y la Humanidad".