principal
   
 

 

 

 textos marianos

DE PARIS A BÚFALO

En 1874 el sacerdote Nelson Baker, tras asistir a misa en el santuario de Nuestra Señora de la Victoria de París, se encendió en gran devoción hacia esa advocación de Nuestra Señora, fervor que le duraría toda la vida. Vuelto a su ciudad natal de Búfalo, (situada junto a los grandes lagos, cerca de Canadá y a 30 Km. de las cataratas del Niágara) se dedicó al cuidado y educación de niños huérfanos. La especial atención que dedicó a los recién nacidos rechazados por sus padres, le convirtió en pionero del movimiento en defensa de la vida. Creó en Búfalo una Asociación bajo el título por el tan querido, Nuestra Señora de la Victoria, y en 1921 cuando tenía 80 años, solicitó a cada uno de los socios que contribuyera con 10$ a la edificación de una basílica en honor de nuestra Señora. Los donantes respondieron y en pocos años se levantaba la Basílica en la barriada de Lackawanna.

Ochenta años después, una asociación pro-vida de la ciudad de Búfalo se lanzó a la aventura de construir otra basílica, ésta dedicada a los Santos Inocentes, enmarcada en un arco de triunfo consagrado al Inmaculado Corazón de María. El proyecto pretende invitar a la conversión y al arrepentimiento; recordar a los hombres de toda raza y lengua el inalienable derecho a la vida de todo recién nacido; dar testimonio del amor de Dios a la Humanidad y la importancia de la Virgen María en su proyecto sobre nosotros. El abogado que concibió el proyecto, está convencido de que Dios se vale de Nuestra Señora para desterrar del mundo la plaga del aborto, renovar la sociedad y unir a todos los cristianos en una sola Iglesia. Todo es posible si confiamos estos espinosos asuntos a María, Medianera universal de todas las gracias.