principal
   
 

 

 

 textos marianos

EL PADRE AVE MARIA

 San Simón de Rojas, murió el 29 de septiembre de 1624 en Madrid, dejando a su paso por este mundo una estela de espléndido aroma mariano, hasta el punto de ser llamado por el pueblo de Madrid «el padre Avemaría». «Esclavo de María y siervo de los pobres: en esta expresión se encierra el perenne mensaje de este gran santo tri­nitario, luminaria de la España de los Austrias». Así comienza la más reciente biografía del santo vallisoletano. Y continúa: «San Simón de Rojas es considerado uno de los mayores apóstoles de María en la historia de la Iglesia.

Famosa es la frase de Lope de Vega, quien afirmó que en España no había habido tan gran amante de María después de San Ildefonso. Dejó honda huella esclavista mariana, que bien lo puede reconocer como padre. Su frase Sea yo todo tuyo, oh María, y no tendré nada que temer, ha tenido hondas repercusiones en la espiritualidad mariana. San Luis María Grignion de Montfort exalta en sus obras al padre Rojas como modelo de esclavo de María.

 La obra más eminente de San Simón, en este sentido, es la fundación en Madrid de la Real Congregación de Esclavos del Dulce Nombre de María, en 1611, todavía existente: es una de las primeras esclavitudes marianas de la historia, dedicada al culto del Nombre de María y a la atención a lo pobres por medio de las comidas que a diario se repartían por los congregantes, en una de las estampas más castizas de la capital de España.

A su ardiente celo por propagar esta devoción se deben las costumbres tan españolas de saludarse con el Ave María Purísima, y de colocar este rótulo a la puerta de las casas. El nombre de San Simón quedará siempre ligado a varios santuarios marianos españoles .

.

.