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textos marianos

 REINA DE ARMENIA

 Armenia es la más pequeña de las 15 repúblicas que componía la ex Unión Soviética. La agricultura de este territorio montañoso en la frontera con Turquía e Irán ha podido desarrollarse sólo gracias a la construcción de una densa red de canales, distribuyendo en particular las aguas del lago de Sevan. La capital Erevan  surge a 1.000 m de alt. en una meseta rodeada por montañas entre las cuales se encuentra el monte Ararat, donde según la tradición descansó el arca de Noé cuando cesó el diluvio y bajaron las aguas. Posee testimonios históricos dejados por las  distintas dominaciones (persas, turcas) sufridas por la ciudad. En particular, se han conservado una fortaleza turca del siglo XVI que comprende una mezquita abandonada, y la mezquita de Hasan Ali Kahn.  

San Gregorio el lluminador fue el primer evangelizador de Armenia, que se convirtió al cristianismo en el siglo IV. Los armenios, duros adversarios de la herejía nestoriana, tomaron parte en las conclusiones y en las definiciones del Concilio de Éfeso (431), en el que se proclamó el dogma de la Maternidad divina de María. De ahí su particular devoción a la augusta Astvastazin»» (=Madre de Dios) en su liturgia, en su historia y en su literatura. Para los armenios, María es, además de Madre de Dios, la Medianera, la Virgen del Socorro, la Reina de Armenia.

El rey de los cantores armenios a la Virgen fue San Gregorio de Narek. Al principio de la Edad Media, la piedad mariana floreció de un modo particular en los conventos de Armenia. De entonces son, a lo menos, 46 conventos consagrados a la Madre de Dios.